LOS CINCO ERRORES DE UNA LIMPIEZA FACIAL

LOS CINCO ERRORES DE UNA LIMPIEZA FACIAL

Todas sabemos que una buena rutina de limpieza facial, es imprescindible para nuestro cutis. Pero…¿realmente lo hacemos bien?.

Las prisas, el cansancio, la falta de tiempo para nosotras mismas… a veces todo ello se convierte en un gran inconveniente para mimarnos y cuidarnos como deberíamos. ¿Sabías que lo idóneo para la piel de nuestro cutis, es una rutina de limpieza doble?.

Sí, sí, una más profunda antes de dormir y otra más ligera al levantarnos. Ya que la polución diaria, (en constante contacto con nuestra piel) más los cosméticos o nuestras propias hormonas favorecen la piel apagada, las infecciones y hasta una vejez acelerada.

Por ello, es de vital importancia ser conscientes de que una limpieza óptima es una rutina que ayudará a nuestra piel, siendo uno de nuestros mejores tratamientos faciales.

Toma nota de los errores más comunes que a veces sin darnos cuenta, cometemos.

¿Cómo es tu piel?

La norma básica es conocer nuestro tipo de piel, y pedir asesoramiento al dermatólogo o tu facialista. A veces damos por hecho que nuestra piel es grasa o seca, y te sorprendería saber cuán equivocadas estamos.

Un buen diagnóstico facial te sacará de dudas. Aplicar la cosmética adecuada para ti a la hora de la higiene facial, es clave para una piel sana.

Una vez que tengamos claro este punto, te aconsejamos lo que NUNCA has de hacer en una rutina de higiene facial.

Los errores más comunes. ¡Toma nota!

1. No al ¡agua fría para cerrar los poros!. El mito más extendido que no solo es falso, sino que es probable que además te irrite la piel. Y ya no hablemos de agua caliente, que puede inclusive provocar la rotura de capilares. Chicas, agua tibia es la mejor opción.

2. ¡Esas manitas!. ¿Sabías que el 40% de las enfermedades bacterianas se contagian a través del contacto con las manos?. Siempre antes de comenzar con la rutina de limpieza, es necesario lavarse las manos o de lo contrario, puedes pasar las bacterias de estas, a tu piel.

3. Aplicar la crema limpiadora directamente sobre el cutis puede traerte algunos problemas. Es mejor primero humedecer la piel con un poco de agua tibia, después colocar la crema limpiadora entre tus dedos y aplicar suavemente en el rostro con movimientos circulares para desprender la suciedad.

4. Aclararte poco o nada después de aplicar tu limpiador es otro error que cometemos a menudo. Mínimo aclararte con agua templada una vez, y si pueden ser dos ¡mejor!. Esto te ayudará a eliminar restos del producto y suciedad, además evitará la obstrucción de poros y sequedad.

5. Las toallitas limpiadoras, exclusivamente para viajes, salidas o imprevistos S.O.S. Si abusamos de este producto, es un hecho que tu piel se reseca, además de no limpiar correctamente tu cutis. La composición de este producto hace que arrastrarnos la suciedad, no que se absorba en la celulosa. Y si además de abusar de toallitas, frotas energéticamente para retirar restos como puede ser el maquillaje existen probabilidades de aparición de acné o rosácea.

Estos pequeños pecados que atentan contra tu piel, son sencillos de corregir y no te llevarán más de 1 minuto o 2, aplicarlo a tu rutina diaria.

Son pequeños cambios que te aportarán grandes beneficios. Tu piel se verá más radiante, bonita y sana.

Otros pequeños consejos

Qué decir de acostarse sin desmaquillar, exfoliar en exceso, o utilizar una crema limpiadora errónea. ¡Cuidado!. Ya que si eliminamos la barrera protectora de nuestra piel tendrá un efecto dañino muy costoso de recuperar, ya que eliminamos nuestro equilibrio celular.

Por supuesto, apuesta por cosmética libre de químicos, lo más natural y Bio. Actualmente existen productos basados en ingredientes 100% naturales a un precio bastante razonable. Desde Kobido® Belleza Natural siempre te recomendamos este tipo de cosmética, respetuosa con la dermis. Tu piel, te acompañará toda una vida, y ya no hablamos de belleza, si no de lo más importante, tu salud.

Pide consejo a tu facialista. Un buen asesoramiento profesional junto con un análisis de tu piel, te facilitará el que no inviertas en cremas innecesarias. Mantendrás una piel luminosa a la vez que disminuyes imperfecciones, siendo la base de un cutis perfecto, una higiene correcta.